En el Himalaya, Elsa Ávila realizó el ascenso al Shisha Pangma, convirtiéndose en la mujer más joven del mundo en ascender a una montaña de más de 8,000 metros de altura. En 1999 alcanzó la cumbre del Everest, la montaña más alta del mundo con 8,848 metros, siendo la primera mujer latinoamericana en lograrlo.